sábado, 29 de septiembre de 2007

Peligro al volante

Parece la enésima excentricidad de Hollywood. El actor Kiefer Sutherland, ex de Julia Roberts, ha sido el último en incorporarse a la larga lista de celebridades detenidas por conducir bajo los efectos del alcohol.


En esta ocasión, ya es la segunda en su caso, pillaron al protagonista de 24 haciendo un giro prohibido. Su tasa de alcohol sobrepasaba el doble de lo permitido y tuvo que pagar una fianza de 25.000 dólares para salir en libertad. Le espera un juicio el 16 de octubre y si es declarado culpable, podría pasar cinco días en prisión. Paris Hilton, Nicole Richie y Lindsay Lohan, buenas amigas todas ellas, están haciendo de esta clase de delitos un deporte. Paris y Nicole ya han pasado por la cárcel y a Lindsay solo le ha salvado su rehabilitación.

Nick Nolte, la difunta Anna Nicole Smith, Haley Joel Osment (el niño de El sexto sentido) y Mike Tyson figuran también en esta lista negra, de la que no se libra ni el pío Mel Gibson, que además amenazó e injurió a los agentes que le arrestaron.

Nos persigue Stephen King

Este sábado, el relato 'La larga marcha' del escritor de terror se hará realidad con una prueba solidaria.

Simulando esta novela, se organiza en Barcelona una maratón solidaria y una competición de resistencia física y mental que inspira dicha obra del escritor norteamericano Stephen King, autor de best sellers.

El libro cuenta cómo cientos de jóvenes deben caminar para salvarse de una muerte segura si se paran. Los participantes en la competición Endurathon Extra Mile, organzada por Cristina Tucker, tendrán que moverse día y noche por Barcelona dentro de un circuito establecido previamente.

Por cada milla o 1609 metros recorridos, los jugadores recibirían un dólar que será depositado en una entidad benéfica que escojan. El ganador se llevará para objetivos benéficos el equivalente a 3500 dólares. ¿Quién se apunta? www.extramileendurathon.com

jueves, 27 de septiembre de 2007

"Hacer el amor es difícil, pero se aprende"



Tres amigos no tenían nada en común para decidir montar juntos un sex shop, pero hay un punto de encuentro: "Siempre nos ha interesado la exploración de la sexualidad, pero veíamos que en nuestro entorno las ofertas comerciales eran sórdidas. Cuando salíamos al extranjero, era distinto. Los propietarios de las tiendas sentían pasión por su trabajo y conocían bien los productos que vendían, comenta uno de ellos. Así nació la idea de la juguetería, un espacio creado para alcanzar la felicidad sexual: "Primamos el diálogo con el cliente. Estamos orgullosos de no ser sexólogos ni psicólogos; hablamos desde la experiencia a pie de cama -ellos prueban todos los juguetes eróticos-. No tenemos intención de curar disfunciones, pero sí estamos seguros de poder aliviar infelicidades", apunta otro de los miembros. En estos cuatro años de andadura, ya han calmado unas cuantas: "El panorama es esperanzador, sobre todo gracias a las mujeres (el 90% de nuestros clientes). Ellas han sido capaces de reconocer sus insatisfacciones y saben que, si no ponen remedio, arrastrarán una frustración de por vida."


Los orgasmos no tienen precio

La filosofía de La Juguetería se ha extendido recientemente a otro proyecto creado por estos emprendedores: "La Universidad del Sexo es un espacio no comercial en el que poder intercambiar información con nuestros clientes a nivel puramente práctico... Y te lleas deberes a casa", comentan. "Nosotros no buscamos el morbo. La formación la imparten expertos que refuerzan los conocimientos sexuales de la gente. Solo hay que tener ganas de aprender", señala otro. ¿Por qué gastarte 200 euros (por pareja) en un curso? "Porque te darás cuenta de que con tu sexualidad puedes hacer cualquier cosa. Eso es impagable y, además... Ese dinero te lo gastas una noche saliendo por ahí con tu pareja y nadie te garantiza que al volver a casa tengas sexo, ¿me equivoco?".